Cubreme con una sabana blanca

Mira cuanto agradezco que esto esta acabando.
La gravedad se ha vuelto solo una ilusión, y mi vida un gran fracaso.
No puedo preparar café y ahora yo soy el que quiere repetir tus palabras.
Hay un baúl con mas verbos que el doctor no ve que ingreso.
En cuatro días busque el mapa de la aventura pero preferí caer lentamente en mi el suelo de mi habitación, pero hasta para buscar soy un fracaso. No hice planes para la siguiente semana. Da igual. Las canciones tristes no son un mantra ni una ideología, solo son una sección para llevar. 

Quiero llenar este corazón por lo menos con mi propia sangre, pero con desilusión descubro que hasta mi sangre está enferma, quiero tomarte de la mano, pero tu ganas siempre, mis nervios son de acero, acero solido, no se moverán, no se moverán si se hunden en angustia y miedo.

Puede que no haya aprendido a aceptar mi culpabilidad, puede que mi alma se vaya por cielo, tierra y por amar.

Mi garganta se cierra con violencia, buscando la palabra de mi alma, pero tu alma ya esta en otro cuerpo y la mia la encuentro en esta plancha, aquí déjala.